miércoles, 25 de mayo de 2016

NIDO Y FLORES DE OTOÑO

Un nido que encontré en el patio y algunos elementos vegetales me inspiraron las siguientes imágenes...

La belleza de lo simple y natural



que siempre me asombra y me conmueve...



con toda su sutileza.



Las texturas propias de ésta época...



La corteza de pino, las ramitas entrelazadas del nido...



El contraste que provoca el helecho verde tan brillante...



Las violas apenas celestes y la hortensia descolorida.


Postales otoñales que atesoro y que, desde aquí, comparto.

domingo, 15 de mayo de 2016

MACETAS DE CEMENTO

Comienzo la semana con un retorno a las artes manuales, pero un poco mentiroso porque es algo que hice en... mmmm... creo que febrero...
A pesar de eso, aprovechando el único ratito de sol después de semanas y semanas, recién ayer le di utilidad a mi creación.

Con cemento que había sobrado de un trabajo en casa y diferentes envases de helado y otros, fabriqué macetas.


Un tip que me pasó mi hermano: dejar secar dentro de una bolsa de nylon para el correcto fraguado del cemento.


Otro tip: manejar la impaciencia también ayuda al correcto fraguado del cemento. De lo contrario, desmoldar antes de tiempo, favorece la rotura de la pieza a la mitad u otras partes. Solución en este caso: pegamento potente proporcionado por marido salvador.


La grieta se ve, pero tampoco queda tan mal (en la foto elegí el mejor perfil, jeje)


Antes de que se vaya el solcito, aprovecho para llenar mis nuevas macetas transplantando algunas suculentas que lo necesitaban. A la maceta pintada me la regalaron.


De pasada, presento en sociedad a mi nuevo ayudante en las tareas del jardín.


Desde hace unos meses, él nos adoptó y ya está prácticamente instalado.


Ahora sí, ya están listas para lucirse aunque el sol se haya escondido de nuevo.


Algunas son chiquititas y deberán crecer mucho para llenar la maceta que las contiene. 


Otras lucen sus flores que, poco a poco, de la mano del otoño se van secando e igual quedan hermosas.


Y también están las que se cubren de espinas.



Y después de este rato de trabajo al aire libre, tan reconfortante, no me queda más que decir:

¡FELIZ SEMANA!

sábado, 7 de mayo de 2016

OTRO DÍA NUBLADO

Ya perdí la cuenta de los días que hace que no veo el sol. Será por eso que no me inspiro para sacar fotos y, en consecuencia, tampoco para escribir en este blog que tengo bastante abandonado.
Además, la verdad es que no estoy haciendo ninguna manualidad porque no dispongo de mucho tiempo. Y el jardín, casi no lo piso desde que empezó a hacer frío como si fuera julio en lugar de principios de mayo.
Por eso, el único que me inspira es...

él...



Con sol o no, haga frío o haga calor, él siempre luce grandioso e imponente.



Yo lo espío por alguna bocacalle, lo miro hipnotizada mientras viajo o voy expresamente a visitarlo, como hoy.



Contemplo sus cambios, su calma y su tempestad, sus colores imposibles, dejo de verlo cuando lo cubre la niebla, me sorprendo cuando lo moja la lluvia y cuando de sus aguas nace un arco iris, cosa que sucedió hace una semana una tarde que pasé frente a él. 



Y no me resisto a fotografiarlo, a querer captar su encanto y me arriesgo a enfrentar el embate del viento del este nada más que por un ratito.



Pienso que vale la pena, sólo por ese rayo de luz que asoma entre un claro de nubes a lo lejos, iluminando la superficie gris pétrea del mar.



Las postales más conocidas por estos lados son aquellas que muestran la arena colmada de sombrillas y de gente. Por eso, hoy quise mostrar lo opuesto, lo que sucede cuando todos se van, cuando no hay sol, ni calor que abriguen. Imágenes invernales en las que ningún turista es protagonista, sino sólo él y su vaivén infinito de olas y espuma. 

Pero me voy rápido porque ya se me empiezan a enfriar las manos mientras tomo las últimas fotos y el viento que me golpea la cara me recuerda que es mejor dejar la orilla para estar calentita dentro de casa.

Hasta que vuelva el sol.

sábado, 16 de abril de 2016

VIVE LA HISTORIA QUE QUIERAS CONTAR

A una semana de la boda de mi hermano y su novia, después de tanta, tanta alegría y de momentos inolvidables que compartimos familia y amigos junto a ellos, quiero mostrar algunos detalles de la decoración del salón donde se realizó la fiesta.

En medio de tanta emoción, me tomé un tiempito para sacar algunas fotos, que no son muy buenas porque... con más de diez centímetros de tacos cuesta enfocar la cámara (no sé qué tendrá que ver, pero... tooooodo me cuesta con tacos a mí, no sólo caminar). No todas las fotos son mías, otras las tomo prestadas de mujeres que hicieron lo mismo que yo: fotografiar la deco.





Living que quedó precioso con detalles hechos por mi mamá, como los cajoncitos de los arreglos florales, elementos para sacarse fotos (los que están abajo de la mesita) y almohadones con la palabra "love". Los demás almohadones los hizo la novia.







Espacio para los souvenirs con... ¡¡¡los famosos postigos!!! Me encanta cómo quedaron haciendo que se luzcan las libretas que diseñaron los chicos para entregar a sus invitados.





Éste es otro espacio donde se mostraba el book de fotos para firmar, las cintitas, el cuadro que muestra la ubicación en las mesas y otro cuadro más con un árbol que pintó mi mamá en cuyas ramas los invitados dejaban su huella a modo de hojitas del árbol.


A mi criterio, todo hermoso, lleno de detalles pensados con sumo cuidado y dedicación, por los novios para agasajar a sus invitados y compartir este momento tan importante... una parte de la historia que ellos eligieron vivir.

domingo, 3 de abril de 2016

UNA OPCIÓN POSIBLE

Siguiendo con el tema de los postigos reciclados de la semana pasada, ésta es una posible opción sobre qué uso darle a uno de los tres luego de servir como parte de la deco del casamiento. 




Llegado el caso y pensando hipotéticamente, colgaría en el postigo una o dos macetas conteniendo algún cactus o suculenta que anduviera dando vueltas por ahí. Preferentemente en un color que combine con la famosa puerta turquesa (de la que ya una vez conté su gloriosa historia) y con la lata-maceta que se ve a la izquierda. 



Estas fotos muestran nada más que una prueba para dar (y darme) ideas. Aclaro que yo no espero absolutamente nada ya que trabajé en el reciclaje con completo desinterés (jejé)... Sin embargo, por las dudas, y soooolo por las dudas, me fijé si quedaba bien colgado, si el clavo lo soportaba, entre otros insignificantes detalles.



Otro ángulo para ver cómo queda (punto de observación desde el cual queda en evidencia que el jazmín de leche de atrás necesita una poda que no llego a darle). 


Por supuesto que es una opción para naaada intencional, pero debo decir aquí entre nos, que se me hacía agua la boca sacando las fotos... y que bastante me costó descolgarlo, subir los tres al baúl del auto y recorrer el camino para devolvérselos a sus legítimos dueños.