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viernes, 6 de abril de 2018

AL PASAR

Así, como de pasada nada más, escribo esta entrada cortita para compartir una idea tomada de Pinterest y que me encantó hacer: pintar piedras. 

No hacen faltan muchas palabras... sólo una piedra redondita de esas que suelo encontrar en la playa


Y pintura acrílica para transformarla en una simpática vaquita de san antonio.


Ahh!! Con un marcador negro indeleble, pinté las manchitas y dibujé las alas ya que con el pincel no me animaba.


Lista para decorar alguna maceta o algún rincón especial


¡HASTA LA PRÓXIMA!

martes, 20 de marzo de 2018

CUADRITO CON HOJAS DE LIMONERO

Convengamos que si no me hice tiempo durante el verano para andar por aquí, menos me lo voy a hacer ahora que estoy a punto de comenzar el último año (con suerte y viento a favor) de cursar materias en la facultad. Digamos que sólo me quedan cuatro y... la tesis... ¡Casi nada! ¡Jeje!

Pero... en fin... quiero compartir un cuadrito de unos 20 x 20 cm que renové cuando ya me cansé de verlo de la misma manera. Revolví todo mi archivo fotográfico y no pude encontrar una foto de cómo era antes de la renovación. Y no es muy divertido describir que tenía un fondo de un papel tipo carta manuscrita y una silueta de madera color tierra sombra tostada con la palabra LOVE... No importa... De tonos marrones, pasó a azul y sólo mantuve el color del marco en blanco.




En mi casa anterior, había un lindo limonero que, cuando lo encontré, estaba semiahogado por otros árboles y por eso crecía torcido buscando la luz. Además, y posiblemente por la misma razón, no tenía demasiadas hojas y no daba frutos. Me ocupé de él y... ¡oh, sorpresa! unos meses después me regaló limones en cantidad.



Como parte de su ciclo natural, iba renovando sus hojas y, en un momento, noté que a las que quedaban en el suelo, semienterradas, les pasaba que se convertían en esqueletos. Seguramente hay técnicas para lograrlo de manera artificial, las cuales desconozco. Yo junté aquellas en las que naturalmente se degradaron las partes blandas quedando el "sistema vascular" de la hoja, es decir, las nervaduras, que como tienen paredes celulares secundarias engrosadas, son más difíciles de degradar. 



Prensé las hojas un tiempo en un cuaderno y las usé para mi cuadro. Me pareció una buena idea para recordar el generoso limonero que, si bien siguió creciendo torcido, nunca más dejó de dar limones.



Aclaro, porque no lo puedo evitar, aunque no creo que a nadie le importe demasiado, que el nombre científico (que escribí con un marcador de tinta blanca) no está escrito correctamente. El limonero común y corriente es, en realidad, un híbrido, esto es, el resultado de la combinación entre otras especies y no una especie en sí. Por lo tanto, el nombre, en lugar de ser Citrus limon es Citrus xlimon, con la x indicando que se trata de un híbrido. ¿Por qué no lo escribí bien? Porque me di cuenta después. Cada vez que lo veo, me choca un poco, así que en cualquier momento incorporo la x, aunque no sé si hay espacio suficiente entre las dos palabras. 


Más allá de ese peculiar detalle, me encanta cómo quedó mi cuadrito. ¡Ah! Casi me olvido... Un par de manos de barniz acrílico sirven para proteger la obra y, además, me sirvieron para pegar las hojas al fondo. Yo elegí semibrillante porque me gusta cómo queda. 

¡HASTA LA PRÓXIMA!

lunes, 8 de enero de 2018

SEÑALADORES PARA MACETAS

Como me voy de viaje sola por unos días, y el calor veraniego amenaza con convertir en polvo todas las plantas en maceta instaladas en mi pequeño patio, le dejé encomendada a mi marido la tarea del riego. 

Sin embargo, no todas las plantas deben ser regadas por igual e incluso, los cactus y muchas suculentas pueden aguantar perfectamente sin riego los días de mi ausencia. Entonces, ideé unas "banderitas" para señalar las plantas que deben ser regadas y un código de colores que indican la frecuencia de riego.


Para hacerlas, utilicé palitos de brochette (el señor google dice que brochette se escribe así, y yo le creo porque no tengo ni la menor idea de cómo se escribe) y cintas washi tape de distintos colores. Nada más simple.



Luego, coloqué las banderitas en las macetas y al ponerme a sacar fotos, me di cuenta de que pasan bastante desapercibidas y esa puede ser la principal dificultad de mi método: ¡que el encargado de regar no las vea!








A quienes me siguen y saben de mi "bosque" de Ginkgos biloba en la cocina  les cuento que hace un par de meses vi que los arbolitos no crecían, entonces los llevé afuera y siguió pasando lo mismo. Me di cuenta de que las macetas, si bien eran adecuadas para su tamaño visible, no lo eran para las raíces que crecen dos o tres veces más que la parte aérea. Mi suposición fue que al no poder expandirse hacia abajo, tampoco podían sacar nuevas hojas. Lo ideal hubiese sido ponerlos directamente en tierra para que crezcan a su antojo, pero como yo no tengo más jardín con tierra tuve que pensar otra solución. Eso sumado a que las macetas grandes y profundas son carísimas, hicieron trabajar el ingenio. Conclusión: compré caño de pvc de 15 cm de diámetro, dos tapas y con la ayuda de mi marido (de quien fue la idea) se convirtió en dos macetas de unos 50 cm de altura. En una planté dos de los ginkgos y en la otra el tercero. Los tres empezaron a crecer y sacar nuevas hojas, sin embargo por alguna razón desconocida hace cosa de dos semanas uno se secó. 




Ayer, cuando me despedí de mi marido, su última frase fue la siguiente pregunta: ¿Qué significaba el código celeste?

Así que veremos dentro de unos días, si la idea de las banderitas realmente funciona... 

viernes, 27 de octubre de 2017

CAJA DE TÉ

Ésta caja de té la pintó mi mamá para mí hace varios años ya. Sin embargo, el tiempo y el uso hicieron que se viera deslucida, así que le pedí que la repintara, respetando el diseño original. Quedó hermosísima y aproveché la hora de la merienda para sacarle fotos.










¡FELIZ FIN DE SEMANA!

miércoles, 4 de octubre de 2017

UN SIMPLE BALDE

Éste es un simple balde de plástico, para nada especial, cuyo contenido se acabó y, aparentemente, dejó de servir.


Éste es un simple balde con una mano de chalk paint color turquesa (ese color que sigue siendo mi debilidad a pesar del paso de los años).


Éste es un simple balde con varias manos de chalk paint color turquesa, una mano de barniz y un vinilo que me encantó pegado a modo de decoración (y para cortar tanto turquesa).



Éste es un simple balde de plástico pintado y decorado, conteniendo un helecho.





Y además de pintado, decorado y convertido en el hogar de una plantita, se luce en un ambiente de mi casa.


Mmmm... Definitivamente, éste no un simple balde de plástico cuyo contenido se acabó y que dejó de ser útil. 

Ahora es especial.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

PALLET RECICLADO

En mi lista mental de cosas que me gustarían tener, tenía anotado un pallet. Sisi, nada más y nada menos, porque en el mundo del reciclaje... ¿quién no deseó alguna vez tener un bello pallet y transformarlo en una estupenda mesa ratona para el living o un sillón para la galería? (creo que el navegar tan seguido por Pinterest me está afectando).

En fin... mi hermano cumplió mi sueño regalándome uno hace unos meses. Obviamente que no daba para hacer un mueble, pero sí para usarlo como soporte para macetas (una vez más yo con temas jardineros) colgado en la pared.




La primera medida fue lijarlo para suavizarlo un poco ya que la madera es muuuy rústica.


Luego, simplemente lo pinté con protector para madera color nogal, porque me parece que el color oscuro va mejor en la intemperie y además combina con un banco de madera que tengo en ese color (en el que está apoyado el pallet).



Una vez listo, marido colaboró colgándolo en la pared y yo ubique las macetas. Primero probé unas que son muy lindas pero en realidad están en otro lado donde me gustan más.





Y luego puse las que pensé para ese espacio. Debo decir que cuando quise comprar los aros que vienen especialmente para colgar macetas casi me caigo de espalda así que la opción fue fabricarlos con alambre (los dos que se ven en las fotos anteriores los compré anteriormente en otra ciudad).








¡Listo! El sueño del pallet hecho realidad, jeje! Ahora cuando abro la puerta que va hacia el patio, ya no veo tanto la pared medio descascarada, sino una especie de cuadro formado por la combinación de la madera, las plantas y los objetos decorativos que coloqué. 

Así comienzo a cambiar mi paisaje.