Por estos días, varios de mis cactus me han dado la sorpresa de florecer. Son cactus pequeños y, por lo tanto, sus flores son modestas, pero no por eso menos hermosas.
Un capítulo aparte es este cactus (para nada modesto), de la colección de mi mamá, cuya flor espectacular supera todas las expectativas de tal manera que vale la pena compartirla. Un dato para nada despreciable es que esta flor tiene 15 centímetros de diámetro, una locura para ser que el cactus a lo sumo tiene 20 centímetros de alto y no más de 5 de diámetro.
Ya sea con flores grandes o pequeñas, llamativas o comunes, o no por sus flores sino por otros atributos, los cactus siempre me sorprenden y me encanta cultivarlos. Son un sano "vicio" que adquirí hace ya bastante tiempo y que he contagiado a varias personas a mi alrededor.





























































